Representantes de un pasado cercano.

En una nota publicada en el diario digital "Tiempo Argentino" se desenvuelve demagogicamente sobre la historia y la estirpe muralística el artista mexicano Ariosto Otero como "guardián del pasado", un pasado al cual no quisiera regresar. Él, al igual que la vicedecana de la Facultad de Bellas Artes de La Plata pertenecen a una corriente de pensamiento que no duda en compartir pareceres (y otros tantos) con Tato Romero Feris (ex gobernador e intendente correntino, preso por corrupción) como con De Genaro (ex CTA) y empresarios neoliberales aggiornados a esta corriente nacional y popular, valiendose de un nunca comprobado prestigio académico y de la estructura universitaria repiten hasta el hartazgo capítulos y frases hechas sobre muralismo sin vistas de asomar un concepto propio, un pensamiento enriquecedor para estos tiempos de compromiso, expresando adhesiones vaciadas de contenido que lo único que hacen es buscar elogios y muestras de aceptación. Pero se les cae la careta. Son ignorantes, discriminadores e insultantes.
Basta de farsa y de farsantes, aunque estén cerca los carnavales. 
Nada personal, eh?
M.C.


"(...)–¿Qué piensa del graffiti callejero?
–Si eso fuera arte los gringos ya lo estarían vendiendo por el planeta y haciendo museos para exponerlo. Es injusto que en México el vecino saque todos los días una cubeta de pintura para pintar la fachada de su casa y el hijo del vecino le haga tres rayitas y se la desgracie. Entonces salen el papá o la mamá y dicen: “Pero es que mi hijo es artista.” Pero, ¿de dónde surge el arte? El espíritu del artista es innato, hay un mundo creativo en todo ser humano. Unos se van perdiendo en el camino, otros se sostienen y los que se quedan son los creadores. Pero en estos mundos donde la mediocridad cultural se ha multiplicado, la falta de educación y de cultura, la manipulación de las instituciones hacia el arte y hacia el ser humano están bastardeando el arte. Nos han transculturizado y nos hemos convertido en recolectores de basura planetaria. ¿Por  qué siendo tan creativos  tenemos que recurrir a otras cosas que no son propias de nuestra idiosincrasia social como el graffiti? "